¿Cómo protejo mi idea? Esta es una de las preguntas que escuchamos con mayor frecuencia. Pero no debe ser la primera pregunta que uno se haga.
Las preguntas deben ser: ¿Qué quiero hacer con esta idea? ¿Hasta dónde la puedo y quiero llevar? ¿Qué necesito o que tengo que hacer para lograrlo? ¿Cuánto tiempo estoy dispuesto a dedicarle e invertir en este proyecto? Una vez tenga las respuestas a estas interrogantes, entonces podemos hablar de cómo proteger la idea.
Paso 1
El primer paso es reconocer que no toda propiedad intelectual es igual. ¿Qué queremos decir con esto? Que hay distintos tipos de propiedad intelectual. La propiedad intelectual se divide en cuatro categorías. Estas son las patentes, los derechos de autor, las marcas and los secretos comerciales. Cada una de éstas brinda una protección particular y están sujetas a leyes distintas. En ocasiones, las protecciones que brindan pueden ser complementarias y en otras excluyentes.
Por esto, es importante que usted conozca lo quiere hacer con la idea, sepa hasta dónde la puede y quiere llevar, tenga una idea de lo que se requiere, y este dispuesto a invertir tiempo y dinero para lograrlo. Todo esto debe ser tomado en consideración al momento de diseñar y desarrollar una estrategia de propiedad intelectual.
Paso 2
El segundo paso es identificar cual o cuales tipos de propiedad intelectual aplican. Una vez identificamos esto, se procede a diseñar y desarrollar una estrategia, e iniciar el proceso de evaluación aplicable.
Paralelo a esto, y de ser aplicable, se deben establecer mejores prácticas y/o procesos internos para proteger y salvaguardar la propiedad intelectual.
¿Cómo protejo mi idea? La respuesta a esta interrogante está atada a sus metas y objetivos.
Por: Patricia Ramírez Gelpí, J.D., LL.M.

